productividad-personal¿Temes volver a la rutina laboral? Te lo ponemos fácil con 4 principios de productividad personal

Romper con la rutina durante las vacaciones provoca cierto temor en muchas personas que no saben con qué volumen de trabajo se van a encontrar a su vuelta ni cómo lo van a gestionar. Las vacaciones están precisamente para poder romper con nuestro ritmo laboral y recargar pilas, por eso la vuelta es el momento perfecto para adoptar nuevas medidas que nos permitan mejorar nuestra productividad personal y liberarnos del estrés.

Paso 1: Relativiza

¿Cuánto tiempo has estado de vacaciones? ¿Quince días? ¿Un mes? Si lo piensas, por muchos días que no hayas ocupado tu puesto de trabajo, siguen siendo pocos y todo sigue más o menos como lo dejaste. Puede que algunos asuntos hayan avanzado y otros hayan empeorado, pero en líneas generales no hay grandes cambios.

Por tanto, aprende a relativizar. Es normal que nos cueste coger el ritmo la primera semana, pero pasados los primeros días de adaptación, las aguas vuelven a su cauce y de nada habrá servido que te estresaras el primer día.

Paso 2: Organiza

Para volver a la rutina laboral y tomar las riendas de tu trabajo, lo primero que debes hacer es dedicarte a organizarte y planificarte, antes de sentarte a resolver otros asuntos. Seguro que tienes una larga cadena de emails sin leer con todo lo que tienes que hacer en los próximos días. Tómate tu tiempo para leerlos todos, comprenderlos, priorizar tareas y gestionar recursos. Esto te permitirá tener una idea global mucho más ordenada y seguir una hoja de ruta sobre la que apoyarte en momentos de estrés.

Puedes ayudarte de gestores de tareas, pero te recomendamos que sean sencillos para que no tengas que dedicar mucho tiempo a comprender su funcionamiento. Un gestor de tareas será eficaz siempre que te permita fijar fechas, crear sub tareas y añadir recordatorios.

Te recomendamos también que organices tus tareas por lotes. Si por ejemplo, tienes que hacer varias llamadas de teléfono, hazlas una detrás de otra. Lo mismo para los mensajes de correo. Agrupar tareas similares, o que requieran la misma herramienta, te ayudará a ser más productivo.

Paso 3: Las tareas, de una en una

Gracias a la fase de organización, ya conoces cuáles son las tareas prioritarias y que necesitas para completarlas. En este sentido, lo último en llegar no puede ser lo más urgente. Es decir, que para poder sacar adelante el trabajo que tienes por delante, no prestes atención a cada una de las nuevas notificaciones de tu bandeja de entrada o de tu Smartphone.

Esto no significa que no atendamos a nuevas peticiones, pero es mejor que nos centremos en las tareas siguientes cuando ya hayamos podido tachar de la lista un tema pendiente. Piensa también que si un asunto verdaderamente importante requiere tu atención es más probable que llegue por una llamada que por un email.

Paso 4: Uso eficiente de tus energías

Una gestión eficaz del tiempo ayuda a nuestro bienestar y a nuestra productividad. No dediques tus mejores horas del día, en las que estas más fresco y tienes más agilidad mental, para realizar tareas mecánicas o poco productivas.

Aprovecha para implantar estos hábitos en tu rutina laboral al comienzo de esta nueva etapa después de las vacaciones y seguirás trabajando sin estrés y con las pilas cargadas por muy lejos que queden los días del último verano.

Fuente: www.seguroscatalanaoccidente.com

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